La percepción no es más que lo que está aconteciendo en frente nuestro. Todos -quienes no posean alguna discapacidad- cuentan con esa capacidad de recibir la información, amoldarla y procesarla sin gusto, de manera automática y receptiva. Quiero creer que quizá somos parte de una percepción infinita, siempre hay alguien que contempla un nuevo amanecer.
"¿Me va a decir que está mal porque a usted no le gusta? A mi tampoco me gusta el frío y lo mismo caen unas machazas heladas. Y me las aguanto, porque sé que sirven, aunque... aunque yo tirite.
¿Qué pa' que sirven? Muy fácil. Pa' saber lo lindo que es el calor. Si no existiera el no, el sí estaría de más." José Larralde
No hay comentarios:
Publicar un comentario